Cada año, muchos viajeros sienten la llamada de Segovia… y no es casualidad. Es una ciudad mágica, llena de historia, belleza y rincones que enamoran. Pero esta vez quiero proponerte descubrirla de una forma distinta, especial y absolutamente inolvidable: ¡volando en globo!
Si te animas a vivir esta experiencia, disfrutarás de vistas privilegiadas a 1.000 metros de altura, desde donde podrás contemplar sus monumentos más emblemáticos: el imponente Acueducto, la majestuosa Catedral y el Alcázar, que desde el cielo parecen sacados de un cuento. Y no solo eso: Segovia está rodeada de valles y paisajes naturales que, iluminados por el amanecer, crean un espectáculo visual único.
No es casualidad que la ciudad sea Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Desde el aire, su belleza se multiplica.
Antes de contarte cómo se desarrolla la experiencia, quiero que tengas algo muy claro: volarás con una empresa especializada con más de 40 años de experiencia, líder en vuelos en globo aerostático. Es una actividad completamente segura y estarás en manos de profesionales que cuidan cada detalle.
La aventura comienza temprano. Salimos desde Madrid en vehículo privado a las 6:15 AM, y tras un trayecto de aproximadamente 1 hora y 20 minutos llegamos a Segovia. Allí nos dirigimos a la zona de despegue, donde podrás disfrutar del amanecer segoviano mientras el globo empieza a tomar forma.
El vuelo comienza alrededor de las 7:30 AM, siempre a primera hora porque es cuando las corrientes son más suaves y permiten un control perfecto de la dirección. El vuelo dura aproximadamente 1 hora, pero la experiencia completa se extiende entre 3 y 4 horas, ya que incluye:
- Hinchado del globo
- Despegue y vuelo panorámico
- Aterrizaje
- Brindis con cava para celebrar la aventura
- Desayuno
- Entrega del diploma de vuelo
Una experiencia increíble, ¿verdad? Lo es. Y estoy seguro de que te va a encantar.
Además, si quieres aprovechar el día al máximo, puedes combinar esta actividad con un tour por Segovia para recorrer sus monumentos a pie después del vuelo.
Como recomendación final, lleva ropa cómoda, zapatillas deportivas y una gorra. El resto… es dejarte llevar y disfrutar.













